Un año, un mes y diez días

Unai Laso celebra la clasificación para la final del Cuatro y Medio en el Labrit de Iruñea

Un soberbio Unai Laso se clasifica para la Final del Cuatro y Medio tras arrollar en el Labrit de Iruñea a Peio Etxeberria, que comenzó con un 1-5 a favor y terminó sufriendo

Deia. 20 de septiembre de 2020. Un día en cualquier calendario, no en el de Unai Laso. Entonces, Baiko comunicó que ya no contaba con sus servicios. 405 días después; es decir, un año, un mes y diez días después –parece la sentencia de un juez–, está en Las Antípodas. Por medio: una crisis en la empresa, el apoyo de la mayoría de sus compañeros, que se jugaron el tipo por uno de sus camaradas –al igual que por Víctor Esteban, Josu Eskiroz y Jon Mariezkurrena– en una versión solidaria jamás vista en la pelota a mano profesional; el regreso al campo aficionado, el trabajo en silencio y fuera del foco, los titulares, un acuerdo que desatascó el tema, el tiempo, que o todo lo cura o agujerea la voluntad del que espera, y la readmisión en la promotora bilbaina. Al principio, como una pieza más del entramado; tras sus primeros partidos, incluyendo un Cuatro y Medio de San Fermín espectacular, con el perfil de un gigante. Ungido por el carisma y la transmisión del dios de la pelota, ha vuelto para volar en la jaula.

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