El delantero de Leitza espera al vencedor del Altuna III-Víctor, programado para el domingo en Eibar
Diario Vasco. Oinatz Bengoetxea no es el precursor del cuatro y medio moderno, pero sí el pelotari que lleva ese juego al extremo. Lo ejecuta a mil por hora, recorta al mínimo el tiempo para pensar, lanza la jugada cuando ve la mínima oportunidad, lleva la iniciativa de principio a fin… Y cuando acierto como ayer en el Beotibar de Tolosa, es capaz de endosar un 22-2 a Julen Retegi, víctima de una derrota demoledora para su estatus en esta distancia.