A falta de cuatro jornadas para el final de la segunda vuelta, pelea cerrada por ser segundo y terminar entre los seis
Diario de Navarra.
Cuando Iker Irribarria escuchó el restallar de la pelota en la chapa después de tirar el gancho, maldijo su suerte y tomó cabreado rumbo al vestuario. A su lado Jokin Altuna caía al suelo de rodillas y celebraba la victoria casi como si fuera una final. El 19-22 con el que se impusieron los azules, les deja con siete puntos en el zurrón, y el camino hacia las semifinales perfilado. Irribarria-Rezusta, que dominaron buena parte del encuentro, quedan en tierra de nadie.