Nueve tantos consecutivos en la parte final del partido permiten al lizartzarra disputar su primera semifinal
Gara. En su camino para conquistar Persia, Alejandro Magno decidió enfrentarse a la leyenda de Gordión, según la cual, aquel que lograra desatar un carro ensogado con un nudo imposible, que tenía todos sus cabos escondidos, al templo de Zeus, conquistaría Asia por completo. Tras un rato mirando ese reto insoluble, Alejandro sacó su espada y cortó el nudo con ella, pronunciando una de sus más célebres frases «tanto monta desatarlo como cortarlo». Esa noche hubo una tormenta de rayos que simbolizó, según el macedonio, que Zeus estaba de acuerdo con la solución. «Da igual cómo se haga, lo importante es que se consiga».