Apustuak

TIPOS DE APOSTANTES

  1. El que apuesta en el 0-0 por el bando que cree que va a ganar y ya no vuelve a apostar.
  2. El que espera a que un bando vaya por detrás para apostar por él. Así, arriesgando menos dinero, puede ganar más.
  3. El que espera a que un bando o jugador vaya por delante para apostar y, así, arriesgando más dinero, ganar algo menos, pero, quizá, con menos riesgo.
  4. El que apuesta según el desarrollo del partido. Se juega un cantidad por un bando y, cuando el partido está decantado por ese bando, apuesta algo por el otro, en previsión de que pueda haber “voltereta”. Se cubre y se asegura tener ganancias por los dos colores. El que ha apostado por los que van perdiendo, puede disminuir las pérdidas apostando por el bando que presumiblemente va a ganar.

Desde tiempos muy antiguos, la apuesta ha ido unida al juego de la pelota. Es difícil por tanto conocer el origen exacto de la apuesta, ya que lo más probable es que surgiera junto al propio juego.

Funcionamiento de las apuestas

El funcionamiento de las apuestas en el frontón puede ser un poco complicado de entender para quién acude por primera vez a un partido de pelota, aunque después resulta bastante sencillo. La parafernalia de la apuesta comienza antes del encuentro. Los corredores, según la entidad de los pelotaris y la opinión de la cátedra, abrirán la sesión cantando por un color u otro. Es difícil que el dinero se cante “a la par” ya que casi siempre hay una pareja o un jugador que parte como favorito. La proporción del dinero varía con la marcha del partido, y muchas veces el dinero que ha salido a favor de un bando, se cambia y pasa a favor del contrario; es decir la cátedra no siempre acierta.

A las ganancias de los apostantes hay que restar el 16%, cantidad que se quedan la empresa y los corredores

El corredor recoge la apuesta de un espectador y, posteriormente, cumpliendo con su labor de intermediario vocea la oferta hasta que alguien la acepta. Dependiendo de la ventaja entre los dos bandos contendientes, se ofertará con mayor o menor ventaja. Por ejemplo, si la oferta es de 1.000 a 6, el corredor quiere decir que alguien apuesta 1.000 duros por el bando favorito, y que se busca a alguien que acepte por los no favoritos, eso sí, jugándose 600 duros. Si alguien quiere apostar por el bando que va por debajo, el corredor deberá cantar 6 a 1.000.

En la actualidad ASPE y ASEGARCE cuentan con 9 corredores cada una. En un partido suele bastar con dos o tres.

Cuando ya hay un espectador que acepta la apuesta lanzada, el corredor lanza dos pelotas de tenis abiertas a cada uno de los apostantes. Dentro de ellas se encuentra el justificante en el que consta la cantidad apostada, el color por el que se juega y el número de apuesta de que se trata. El corredor se queda con la matriz de la papeleta, y hace alguna señal en su papeleta para identificar a los apostantes.

Una vez concluido el partido o la sesión, se liquida el dinero y los corredores se reunen para comprobar que las cuentas cuadran. En caso negativo, es el corredor el que tiene que poner dinero de su bolsillo si alguien no ha pagado. Según los corredores esto no suele producirse.

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