Tras un comienzo bastante igualado, la derecha de Zabaleta se impuso en el estelar de Irun ante Olaizola II-Albisu, con 220 espectadores
El Diario Vasco. La pelota vive tiempos de reencuentros, el más importante el de los pelotaris y los pelotazales –220 ayer en el Uranzu de Irun–, que vuelven a su hábitat más querido, pero también hay otros como el de los campeones del Parejas, que ayer volvieron a jugar juntos por primera vez tras la txapela que se calaron juntos. Con suerte dispar en el Manomanista, ambos terminaron el torneo con problemas en sus herramientas, pero ayer mostraron que están listos para afrontar el verano.