Jokin Altuna afronta su tercera final consecutiva del Cuatro y Medio y la tercera individual seguida. Aspira a conquistar el Navarra Arena después de un torneo “duro”
Noticias de Navarra. El hecho de haber jugado el Cuatro y Medio ya fue una victoria para Jokin Altuna (Amezketa, 1996), quien reconoce que la rotura de fibras en su brazo zurdo en San Mateo mediatizó su participación, que corrió “grave peligro” con una recuperación exprés de tres semanas. Ahora, con la proa apuntando a Joseba Ezkurdia, hace gala del orgullo de haber sufrido para llegar “arriba”. No se lo esperaba. Por eso está contento.