El delantero de Amezketa se lució ante un Beotibar lleno y rendido en un partido entretenido
Gara. Sin nada en juego, las empresas se han quedado algo huérfanas de cara a los ocho festivales, casi un mes, que queda antes del comienzo de las semifinales, en estos tiempos en los que el pelotazale necesita algún estímulo para que el aficionado priorice el frontón entre la extensa oferta deportiva que tiene ante sí. Son los riesgos de organizar un campeonato con una primera fase tan larga, peligros que minimizan gracias a sus principales activos, unos pelotaris como Jokin Altuna y Oinatz Bengoetxea que son capaces de trasmitir su pasión por este deporte cada vez que pueden disfrutar sobre la cancha.