Iker Irribarria apura los días hasta el sábado. Jugará el último partido de su exitosa carrera profesional en el Atano III. Una lesión de rodilla le retira de los frontones
En Arama, a media tarde, el cielo está plomizo y hace un frío polar en el último día de febrero. Iker Irribarria (Arama, 1996) sonríe mientras atiende a los medios con cordialidad. Sabe que le quedan apenas unos días para despedirse de la pelota a mano profesional.